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Lunes, 25 Julio 2016 23:02

La pretensión de los objetos.

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El límite de lo inanimado, parecería ser, justamente que no puede tener movimiento propio. A su vez, no puedo pensar el movimiento de un objeto en términos que no den cuenta de lo humano. Así, al hablar de movimiento puedo nombrar, entre otros, conceptos como kinesfera y afectación.

Mi límite es lo inanimado, pero cuando veo en Casa Woodman que lo inanimado abandona esa muerte por la transferencia de la manipulación de la titiritera/directora a los objetos, no puedo más que quedar a cada instante sorprendida. Y hasta puedo describirlo, porque puedo decir del movimiento que es rápido o lento. La cuestión es que empiezo a “animar” y hasta “afectar” a los objetos.

Me gustaría dejarlos objetos, pero no puedo, los afecto: ahora es una silla histérica, ahora son unos cajones curiosos, ahora veo al vestido suicida. Construyo esa “animación” del objeto. Y tengo impresión de humanidad o de movimiento afectado a partir del cuerpo ejecutante de la titiritera. Un mundo que parece ser autosuficiente, hasta que sentimos el suspiro final de ella que suelta los hilos de la vida.

Este comentario es para la función de CASAWOODMAN el viernes 20 de mayo de 2016 en casa Dasein.

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA 

Idea original, manipulación y dirección: Ina Morales | Diseño lumínico y fotografía: Matias Kedak | Asistencia Técnica: Pablo Boltshauser y Matias Kedak | Diseño de vídeo: Ina Morales, Matias Kedak, Helen Ceballos | Edición de vídeo y sonido: Pablo Boltshauser | Diseño y realización de objetos: Ina Morales | Producción General: Polaina.

Caterina Mora

Soy de Fiske Menuco (General Roca, Río Negro). De pequeña iba a peñas folclóricas. Ahora a veces las visito o milongueo. Luego egresé del Prof. de Danzas Clásicas y Contemporáneas (IUPA) y después de la Lic. Composición Coreográfica, Danza-Teatro (UNA). Actualmente estudio en LEM. Como directora: El Ocaso de la Causa y como performer: Experiencia Infinita (MALBA, 2015), En Obra (2014 y 2015) y Caipirinha (2015, 2016). La escritura me sirve para ver desde otra perspectiva la práctica. Estoy convencida que su concreta bi-dimensión (del papel o de la pantalla) posibilita cierta multi-dimensión. Eso intento, o al menos, eso busco.