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Viernes, 20 Septiembre 2013 16:50

Tic TAC

Escrito por Carolina Arandia

 

La obra sucede en un continuo empezar, jugando con la idea de linealidad en el tiempo, de relato. Entre es célula en tiempo presente. 

Los espectadores estamos cautivos entre un paso y otro, una escenografía y otra, en una nota y otra, en una cara y otra.

Los actores con la seguridad extrema de no saber hacia donde van, están transitando el entre, siendo atravesados por obstaculos, saltandolos, cantándolos, resbalándolos, caminandolos. 

Buscando descubrir despojados de pretenciones, están expuestos al juego, entregados al absurdo con simpática comodidad.

Una composición visual en movimiento, con recursos tan cinematográficos como teatrales, habilita al espectador a cuestionarse la dramaturgia, los argumentos, los giros narrativos. Nada de esto pareciera existir y asi estamos, tarados observando las coincidencias temporales, espaciales, los guiños entre los actores. Todos entendemos sin poder traducir.

¿Qué problemáticas tienen en el lejano oeste?

¿Cuál es su tiempo interno?

Estas preguntas dejan de tener sentido cuando Cecilia Blanco habla. ¿Una texana con crisis de los 40 y acento porteño? ¿Un músico en una balsa? ¿Persianas como paredes? ¿Coreografías a tiempo?

Entre es una precisa fiesta del sin sentido.

Algo así como la vida, no?

 Un texto para: ENTRE / Dirigida por: GRUPO 124