Newsletter

Lunes, 01 Julio 2013 14:23

Oscuridad, fantasmas y grotesco

Escrito por

En Acto Blanco, Carla Rímola y Laura Figueiras revisitan el romanticismo en la danza.

Si bien, el título remite al segundo acto de los ballets neoclásicos-románticos, el trabajo sobre el romanticismo no se queda sujeto a esta concepción, sino que reflexionan sobre lo conceptual del mismo.

Podemos destacar varios aspectos de la obra que remiten a esta estética (la simetría –aunque pertenece al neoclasicismo, lo asociamos al “acto blanco” del ballet-; la mujer que se muestra al espectador, la religiosidad, la naturaleza salvaje, etcétera), pero quisiera centrarme en una, la cual considero que prevalece: la oscuridad, lo fantasmal, lo grotesco, en la figura de la mujer.

La obra comienza con una luz tenue que va iluminando poco a poco una figura central, que lentamente va avanzando hacia lo espectadores, realizando movimientos entrecortados, espasmódicos. El primer fantasma se nos acerca. Su torso apenas cubierto por un corsé de traje de ballet que se le va cayendo y el resto de su cuerpo desnudo. La “bailarina” pareciera mudar su piel, dejando ese traje para ir convirtiéndose en algo monstruoso, con los ojos entreabiertos y la boca abierta, nos remite al cuerpo del butoh, al grotesco (romántico y/o realismo grotesco), concepción en clara oposición al canon de belleza del neoclasicismo. Como todo lo espectral, en la lejanía no distinguimos qué o quién es, pero cuando se nos evidencia, se vuelve siniestro. Lo conocido, lo cotidiano de la bailarina de ballet del acto blanco, se nos muestra deformada, ni viva ni muerta, fantasmal.

Luego entran otros fantasmas, de torso desnudo y enaguas blancas, que se van a deslizar por el suelo cual alma en pena, que van a correr por el escenario como escapando de algo, como un fantasma que repite una y otra vez una escena de su vida en un ciclo infinito que lo condena.

Estas mujeres que en el ballet neoclásico-romántico encarnaban la belleza, la delicadeza, la fragilidad, la enfermedad, la palidez, la desmaterialización del cuerpo, la muerte, la virginidad, se han vuelto más espectrales que nunca. Pero ya no vienen a morir por un hombre, ya están muertas y nos muestran su danza de las sombras.

Se miran al espejo, pero este ya no les devuelve la bella imagen de antes, sino que su reflejo las persigue, como un monstruo, como la oscuridad encarnada en su propia imagen, en sus sombras, a modo de un grotesco cuerpo de butoh que las persigue. Éste, ya no es el romanticismo que conocían sus cuerpos de ballet.

Se vuelven animales, naturaleza salvaje. Se vuelven quejidos, lamentos, incapacidad de decir. Se arrastran por el piso. Se deslizan en un “pas couru” de rodillas que parece el deslizar flotante de los fantasmas. La oscuridad las envuelve. Desaparecen en el fondo del escenario. La desnudez las invade. Sus cuerpos se dejan ver en las penumbras. Oscuridad.

Mientras que en los “ballets blancs” la oscuridad, lo ilusorio, lo fantasmal, estaba puesto en la temática y el argumento de la obra (personajes y lugares, por ejemplo), en Acto Blanco, es el cuerpo mismo el que se encuentra poseído por estas características. A diferencia de las protagonistas puras y virginales del ballet, cuyo cuerpo se desmaterializaba para transformarse en espíritu, estas mujeres nos remiten a la concepción de cuerpo del butoh, como “cuerpo muerto”, aunque ésta también puede considerarse romanticista, en el sentido del grotesco.

Lo sublime ya no aparecería como una fantasmagoría naif y una intención de presentar lo irrepresentable, sino que la oscuridad se nos hace presente para extrañarnos, para hacernos reflexionar, para revisitar el romanticismo en la danza.

Un texto para: Acto blanco // dirigida por: Laura Figueiras - Carla Rímola

 

Ficha técnica: Idea: Laura Figueiras, Carla Rímola / Intérpretes: Bárbara Alonso, María Sol Gorosterrazu Vera, Marisa Villar, Natacha Visconti / Vestuario: Mooo!, Ester Caselli / Iluminación: Matías Sendón /  Peinados: Sebastián Bielous, Dario Calcagno, DarIo Calcagon / Espacio escénico: Alicia Leloutre / Diseño sonoro: Gaston Taylor / Música original: Gaston Taylor / Fotografía: Eleazar Cremona / Diseño gráfico: Mariana Fossati / Producción: Grupo del patio / Coreografía: Bárbara Alonso, Ayelén Clavin, Laura Figueiras, María Sol Gorosterrazu Vera, Carla Rímola, Marisa Villar, Natacha Visconti / Dirección: Laura Figueiras, Carla Rímola.

María Eugenia Cadús

Formó parte del Equipo Editorial de Segunda cuadernosdedanza.com.ar desde su fecha de fundación hasta el año 2014.

Más en esta categoría: « Trompe-la mort En primera persona »

TODOS LOS TEXTOS EN COMENTARIOS

  • En estatua insolente +

    En estatua insolente. Obra: Cinthia Interminable Es una obra de teatro que hace mucha danza. La danza del silencio. Es una obra de danza que hace mucho teatro. Es el Leer más
  • La hija de puta de la niña +

    I. Cuentan por ahí que un día una niña irrumpió en un teatro, se puso frente a un escenario ambiguo y tomó el mando. Cuentan que quienes ocupaban la escena Leer más
  • Acto de habla, baila una horda. +

    No estoy muy segura de qué hablamos cuando hablamos de lenguaje en danza. Más de una vez hemos discutido con amigos, colegas y el equipo de esta revista acerca de Leer más
  • Hogar, ¿dulce hogar? +

    ¿La femineidad en otros tiempos? ¿Por qué representar a la mujer hoy bajo una estética de los años 50 abocada fervientemente a la vida doméstica? ¿Qué ecos de ese modelo Leer más
  • El Rastro (1) +

    Un texto para: Qué azul que es ese mar // dirigida por: Eleonora Comelli Algunas veces logro percibir el paso del tiempo sobre mi cuerpo. No llego aun a los treinta, Leer más
  • Hilvanar memorias +

    Es con tu aguja y con tu hilo que hilvano en mi, resonancias entre tu historia y la mía, danza. Quizás ya sea una rareza empezar a escribir un texto Leer más
  • De cómo estar con otros +

    Estar con otros es ir a ciegas al encuentro. Alejarse ante una determinada situación, tomar una postura, luego cambiarla y volver al ruedo. Cubrirse y descubrirse el cuerpo, las emociones, Leer más
  • Bailar la caída del corazón y separarse también puede ser una fiesta. +

    Es propicio atravesar las grandes aguas. Me repito día a día desde el día en que me separé. El sábado a la noche salí con mis amigas, todos los sábados Leer más
  • Contrapesos para la representación +

    Aproximación al estar siendo del deber ser Los distintos modelos de belleza habitan de forma segmentada y simultánea la acción de ambos cuerpos femeninos en escena… Solo un simbólico biombo-pizarra, Leer más
  • Título en intento. Un texto para Pues sí: trilogía coreográfica +

    Parte 1. “En pelotas” secuencia coreográfica. “En pelotas” habla sobre estar “en pelotas”. Parte 2. Casi en pelotas, vestido con un cartel que dice: “¿Declarar el amor es una acción Leer más
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24

ESCRIBEN EN SEGUNDA