Newsletter

Jueves, 01 Noviembre 2012 17:32

La Wagner

Escrito por Gastón Exequiel Sanchez

Pablo Rotemberg estrenó su última obra en el Centro Cultural San Martín y sin quererlo estrenó también la controversial Sala Alberdi que, según medios de prensa, estuvo ocupada durante casi tres años por distintos grupos de personas que reclamaban la autogestión de la misma.

Esta vez, y como lo viene haciendo hace más de seis años, Pablo Rotemberg decidió hacerlo mediante cuerpos excitados y siempre dispuestos a la violencia excesiva, desbordando al cuerpo físico en pos de vulnerar al cuerpo emocional: “habitual” sello de este creador que no deja a nadie indiferente. 

Siempre gobernado por una selecta y potente música que debe abrasar y abrazar la vehemencia de cuerpos que se excitan con facilidad, extremando los sentidos hacia lo que, se advierte, debe ser más grande o más profundo. En esta oportunidad es nada menos que Richard Wagner quien acompaña la última y quizás, la más tormentosa de las obras del coreógrafo. El título de la obra lleva el apellido del autor sajón y el artículo femenino singular: La Wagner. 

Decisión que, bajo el significado del artículo que antecede al apellido y lo expresado en el escenario, refleja el carácter inconfundible que no escapa a la reiterada tendencia ´Queer´ del coreógrafo que no da tregua. No siendo ésta la cualidad que lo distingue por supuesto, sino más bien lo vanguardista, espectacular, potente y obsesivo que una vez más se presentó, esta vez en 8 funciones seguidas a sala llena.

[LA WAGNER] con mayúsculas y en color rojo sobre fondo blanco exhibe el deseo ardiente del artista y la fuerza musical de Richard Wagner en la ópera de tres actos Tristán e Isolda: sombría en el primer acto, voluptuosa en el segundo y sublime al final del tercero; coqueteando con lo simbólico puesto en la imaginación individual y evocando, aunque con fragilidad, al inconsciente personal, cuando no colectivo.

Para condecorar la puesta contará con cuatro intérpretes femeninas que se atreven a todo (Todo). Las cinco súper poderosas que, a fuerza de golpes y gritos, se llevan todos los aplausos [Todos]. Tal vez más de los que el espectador llevaba para dar ¡Todos!. Inclusive los que podrían tener destino a la cabina del director ¡¡TODOS!! 

ELLAS (en mayúsculas): de color blanco sobre fondo negro, casi en tamaño natural, con sus cuerpos expuestos  a la desnudez producida no sólo por la ausencia de todo lo que cubre, eran los cuerpos de una desnudez vacía.

ELLAS (siempre con mayúsculas) emergieron como destiladas gradualmente del interior de la sala, llegaron lentamente desde el fondo y hasta haber descendido lograron detener el tiempo. Se movían muchas veces como si fueran autómatas, los movimientos eran rígidos como el trazo grueso de una punta quebrada de carbonilla. Por momentos el trazo se tornaba doble, idéntico, casi perfecto; otras veces era embrutecido, pero nunca desprolijo. 

En el tercer acto, de frente al público ELLAS se detuvieron. Ninguna figura tenía relación con la otra, y las cuatro no formaban un grupo: cada figura miraba hacia el frente como si nunca hubiese mirado para el costado, como si nunca hubiese visto a la otra y no supiese que al lado existía alguien.

Alcanzando casi una decena de obras en su haber, de las cuales muchas fueron y son material de estudio para estudiantes y espectadores de las artes escénicas, y en las que ensordece ´La idea fija´ de la obsesión; en ´La Wagner´ Pablo Rotemberg pareciera rodear más de cerca el germen creador de ese mundo tan hostil y maravilloso (probablemente personal), que el director decide abrir y compartir al público, buscando con dolor siempre… ser amado.

 

Ficha técnica: Elenco: Ayelén Clavin, Carla Di Grazia, Josefina Gorostiza y Carla Rímola / Escenografía: Mauro Bernardini /Vestuario: Martín Churba /Iluminación: Fernando Berreta / Edición y arreglos: Jorge Grela /Sonido: Guillermo Juhasz / Producción ejecutiva: Mariana Markowiecki /Asistente de producción: Angela Carolina Castro / Coreografía: Ayelén Clavin, Carla Di Grazia, Josefina Gorostiza, Carla Rímola y Pablo Rotemberg /Asistente de dirección: Lucía Llopis /Dirección: Pablo Rotemberg.

TODOS LOS TEXTOS EN COMENTARIOS

  • Desafiando la ingenua gravedad +

    Aparentemente, como el subtítulo de la obra lo dice, “la caída es un invento del planeta tierra”. Desde esta premisa, las intérpretes buscan explorar el nexo, siempre en tensión- reinvención-rotación-inversión, Leer más
  • La historia como gesto +

    “...esta obra es resultado de una serie de acercamientos a María Fux, bailarina y danza terapeuta argentina…” Ya estamos en el medio, entre María y María cuando se nos abre Leer más
  • LA VOZ DEL AMOR +

    Con una estética muy marcada, Pablo Rotemberg y las cuatro bailarinas–Ayelén Clavin, Carla Di Grazia, Josefina Gorostiza y Carla Rímola- logran una prolija correlación entre música, danza y escena, puesta Leer más
  • ARDE LA PASARELA, TETÉ +

    En el espacio conviven escenas. Un septeto y tres solos. Uno de los solos es intervenido por un cuerpo que pareciera mantenerse al margen de “lo escénico” En el septeto Leer más
  • Hábitat. +

    Hábitat. Obra: Una comedia ancestral La sorpresa no es el devenir de la tarea sino saber de repente que la tarea ya había sido comenzada. ¿Cuándo y por qué se Leer más
  • Todas para una +

    Día 1 De a poco me despierto en mi cuarto de rosa niña. Me desperezo con la timidez que me caracteriza. Hoy me vestiré de flores. Me armaré de fuerza Leer más
  • El cielo de nosotros, los monstruos. +

    Érase un lugar desconocido habitado por seres desconocidos: nosotros. El cielo de los monstruos parece mostrarnos justamente el intervalo entre un primer y un segundo acto, es decir ese momento Leer más
  • Del arte o la máquina del tiempo +

    El instante sensible es un encuentro entre la obra y quien la mira. Esa obra, puede ser una materia suspendida en el tiempo que convoca todos los tiempos cada vez: Leer más
  • Paz con nosotros +

    - ¿Hace cuánto no te levantás? - … Pienso que desde el día M... Ese día sí me había levantado. Me había propuesto divertirme. El objetivo era no parar de jugar. Por eso Leer más
  • No puedo parar de mirar +

    Una lata de pintura sin abrir siempre es negra. Cuando la abrimos entra luz y nos devuelve color, imagen, forma, movimiento. Hasta que a un objeto no recibe luz no Leer más
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22

ESCRIBEN EN SEGUNDA