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Este cuerpo no debería haber nacido

Y cuando digo este cuerpo digo mi cuerpo

Mas fuerte!

Este cuerpo no debería haber nacido

Y cuando digo este cuerpo digo mi cuerpo

MAS fuerte!

Este cuerpo no debería haber nacido

Y cuando digo este cuerpo digo mi cuerpo

MAS fuerte!!!

Este cuerpo no debería haber nacido

Y cuando digo este cuerpo digo mi cuerpo

MAS MAS FUERTE!

MAS RÁPIDO!

EstecuerponodeberíahabernacidoYcuandodigoestecuerpodigomicuerpo.

EstecuerponodeberíahabernacidoYcuandodigoestecuerpodigomicuerpo.

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Disonar en un seminario de danza

Incomodar al cuerpo

Afectar hábitos

Repetir y repetir y repetir y repetir y repetir  y repetir

Tirar. Subir Tirar. Subir. Caminar. Saltar. Correr

Tirar. Subir Tirar. Subir. Caminar. Saltar. Correr

Tirar. Subir Tirar. Subir. Caminar. Saltar. Correr

MÁS alto

MÁS rápido

MÁS fuerte

PARA!

PARA!

¿Qué hiciste mal?

Todos a unx

¿QUÉ hiciste mal?

Rodear

¿QUÉ hiciste mal?

NO hables

CALLATE

AMAME

¿Me querés?

Reza!

PARA!

Con cuidado por favor

NO SE GOLPEN.

Empezar a escribir un texto todavía con el cuerpo incómodo, después de cinco días seguido de seminario con Pablo Rotemberg. Si no es en la llaga, por lo menos, te mete el dedo en la pregunta.

Encrucijadas que conviven, miradas que se cruzan.

¿Estoy obedeciendo?

¿Es una orden?

¿Cuándo voy a decir que pare?

¿Esto es una ficción?

¿Hay un doble filo?

¿Necesito un doble de riesgo para atravesarlo?  

Me río

Durante estos cinco días Pablo nos  invitó a sumergirnos en un universo físico- psicológico.

Sumisión, abuso, violencia, resistencia, repetición, mucha repetición, confianza  y ficción fueron algunas de las palabras que quedaron resonando en mí a partir de su propuesta pedagógica.

Cada día la estructura fue parecida.

Siempre la repetición. En la ronda de nombres inicial también la repetición.

Siempre la contención del grupo. En cada una de las rondas dónde nos tomamos de las manos y caminamos, saltamos, cantamos, la contención.

Siempre  la paradoja. Cada vez que todos inculcábamos a unx. Empujar, golpear, tirar, culpar, la paradoja.

Las anotaciones en mi cuaderno y en mi cuerpo, me traen recuerdos.

Acaricié  a otrx cuerpo mientras le susurraba en el oído; en un rato vas a sufrir. No se lo decía tan seguido, pero sí impidiendo el olvido… en un rato vas a sufrir.

La postura del perro, la de yoga. Cincuenta veces repetimos  la frase; posición del perro o muerte,  mientras resistimos la postura.

Nos paramos, caminamos, stop.

Suenan las canciones de música clásica al palo .No sé de quiénes son,  no escucho música clásica,  sin embargo muchas me gustan.

Girar, con ojos cerrados pivotear el pie izquierdo todo lo que dure la canción. La canción dura seis minutos y el ejercicio lo hicimos tres veces. Para un lado y para el otro, dieciocho minutos girando.

La voz de Pablo me alivia, su voz dice; si están mareadxs es porque acaban de girar, no porque están enfermos.

Pienso en el miedo, en los hábitos emocionales, en las trabas mentales que muchas veces ¿me pongo?, en el famoso no puedo.

En su pregunta;  ¿somos vagos por naturaleza? o ¿ por qué somos vagos?

Miro la mano y digo; Es el fin de la representación; Basta con la heteronomía;  Soy sumisa y me van a matar.

Deslizamos la espalda por la pared y nos sentamos, miramos el salón.

Miro a quien tengo al lado y le digo; en cualquier momento te podrías morir.

Cierro mi cuaderno y sigo pensando en el seminario mientras tomo vino tinto.

TIEMPO MUERTO.

No me quedo como una estatua, pero estoy quietx, lo que hago afecta al resto, así que no me muevo.

¿Crees que estás perdiendo el tiempo?

Esta pregunta me abisma.

Siento que tengo la posibilidad de entrar en otro tiempo, tiempo dónde no hay tiempo porque  se murió.  Puedo descansar adentro de adentro del tiempo muerto. Me relajo, me siento feliz y agradecida.

Quizás, estar y permanecer en este seminario fue una especie de entrar en un tiempo muerto dónde los monstruitos fueron posibles. Dónde el doble que vive de la puerta para afuera se volvió un juego para intentar conocernos un poco más. Dónde poner el cuerpo, extremar lo físico, la resistencia, se transformo en supervivencia.

¿La supervivencia del bailarín*?

¿Ser bailarín* requiere ser fuerte y a veces despiadado?

Durante el seminario compartimos un tiempo espacio (¿en el  cuál Pablo esperaba más de nosotrxs?) habitado de cada singularidad. Cada cuerpo poblado de experiencia y contenido por la propuesta que venía de afuera.

Pienso en el cuerpo incorrecto. ¿cómo es? ¿cuál de todos lxs cuerpos posibles es incorrecto? 

Por momentos sentí que el cuerpo incorrecto estaba demasiado domesticado, que había mucha obediencia. Por otro, que obedecer y repetir y repetir y repetir y repetir y obedecer y repetir en algún momento modifica,  saca de ese lugar cómodo.

Estás cansadx y no podes disimilar. Te molesta que te empujen y tu cuerpo lo hace visible. Te defendes, te opones, y se vuelve una danza. Te calentas arriba del otrx y se te ve en los ojos.

Antes de ir al seminario, otrxs compañerxs de danza, me habían contado algunas experiencias suyas en diferentes seminarios de Pablo Rotemberg. Fui pensando en que a mí no me iban a cagar a palos ahí. Si bien los relatos estuvieron presentes,  no hizo falta sacar esa defensa.

Cierro los ojos, los abro.

Es el final de la clase. Estamos todos parados en el salón, salimos de a unx, en canón. Suena una música muy fuerte, otra vez no sé que es lo que suena, pero me remite directamente al mundo del cine. Me estoy cambiando y lo miro a Pablo ponerse la camisa, lentx, se abrocha botón por botón y se presenta el final de la pelí. El asesino acaba de matar a todxs y saborea su triunfo.

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Este texto fue realizado para el Seminario ”El cuerpo incorrecto " coordinado por Pablo Rotemberg, en la semana #4 del festival de seminario Doce Veinticuatro. Escrito en el marco “Convivencia Segunda y 12/24”.

Registro Fotográfico:  Guadalupe Arriegue y Tasio Rossi

Publicado en En palabras

Para la búsqueda de la creación autónoma, de la singularidad de cada subjetividad, comenzamos los encuentros con una presentación sobre nuestro recorrido escénico.

Luego de media hora comenzamos un entrenamiento trazado por aspectos técnicos específicos. Herramientas que permiten fortalecer la presencia particular de cada uno en el espacio y con los otros.

El recurso de coro y corifeo sirve a la absorción de la propuesta de un guía y su utilización entre el grupo. Decidir en qué momento guío y cuándo soy desplazado para ser guíado.

Dentro de un trabajo más individual, soltamos la lengua libremente y comenzamos a crear mundos impensados. Decidimos abandonar el tiempo que uno cree que la mente necesita para generar imaginario y expresarlo. Ya no respondemos a un argumento lineal porque ese no es el eje, estamos entrenando ahora en eso que estoy diciendo cómo lo produzco. Aparecen saltos expresivos, juegos que abren diferentes sentidos claros y concisos que nos permiten entender qué hacemos cuando hacemos. Generamos, entre otras cosas, una frase que podemos ubicarla en cual sea la situación que esté sucediendo. La arriesgamos entre nosotros queriendo expresar mucho más de lo que estamos diciendo.

Se abre un espacio de verificación sobre cómo uno cree estar trabajando en la circunstancia que trae al seminario. Pensamos los aspectos que funcionan de manera positiva y también a los que debemos más trabajo. Refiriéndome puntualmente a lo que a mi me cuesta me encuentro nombrando lo que termina produciendo el exceso de eso que me es accesible, por ejemplo: tanto juego con mi cuerpo y la voz me llevan a saturarme, a estar opinando demasiado la actuación; la creatividad y la velocidad de asociación terminan siendo ideas que se fuerzan más allá de la situación, denoto mi empuje para llegar a un algo que no está ahí, me vuelvo un puestista entre mis compañeros y no dejo espacio para que otro proponga; tener la cabeza puesta en tantos aspectos externos suele ser de doble filo, porque asi como puedo colaborar dentro tomando decisiones que profundicen cierta situación, también mi ojo termina desconcentrándome y alejándome de todos los otros, hasta “actuando” para afuera, para otro queriendo explicar algo.

Julieta nos comparte en qué ejes trabaja ella a la hora de actuar:

-Concentración (conexión real, no superficial)

-Capacidad de juego (Disponibilidad)

-Eliminación del juicio sobre uno mismo (No temer al ridículo)

-Agudización de la capacidad de registro (Como estoy/estuve)

-Descristalización de la eficacia (Poner en duda lo que pienso que “funiciona”)

-Entrenamiento en la mirada intuitiva (Mis afecciones)

-No forzar la acción (Permitir que decante)

-Sacar la actuación más allá de los límites (sorprenderme de mi mismo)

-Manipulación de la percepción del espectador (Captura y seducción)

-Disponibilidad para exponer no solo lo mejor de uno, sino también lo más oscuro

-Cuestionamiento de los procedimientos que logro reconocer como límites propios

-Desterritorialización (Leer poesía, mirar pinturas, escuchar músicas etc…)

Así nos cita una frase de otro docente creador (A. Catalán):

“Actuar depende de un movimiento subjetivo que hace que un aspirante deje la actuación y busque su propia actuación”.

Entonces nuestros cuerpos son materiales para la construcción de cada subjetividad. Ahora estamos sentados con alguien detrás, escuchamos esa dramaturgia y la traducimos con nuestra expresión. En la segunda oportunidad, quién estaba detrás ahora pasa a espectar y nosotros comenzamos solos. Se repite una vez más, pero ahora las afecciones son totalmente opuestas a lo propuesto anteriormente.

Llega una última instancia, tomamos nuestras anotaciones y seleccionamos 3 aspectos personales a trabajar. Mientras sucede todo, uno queda en el campo de batalla, los otros aparecen como dobles o fantasmas de ese que está actuando. La comandante Vallina, como una diosa, afecta directamente al cuerpo del actor, con unas claras direcciones para trabajar esos ejes planteados previamente.

Ya es jueves: “Mi casa es rara. Soy un ser es raro. Despierto, por la mañana, rezo plegarias, me visto de persona normal, al rato el sol me resulta hartante.” Fragmento de La Piedad de Urdapilleta.

Utilizamos este texto, lo aprendemos a los bombos y lo trasladamos al espacio. Jugamos con intensidades, lo graduamos de un 0 a un 10. El cuerpo y su tono muscular, la voz y su volumen, el texto y sus velocidades, las pausas, las afecciones, todo se gradúa. Encontramos caudales expresivos de todo tipo y en todo eso indagamos recursos.

Ahora todo ese texto es atravesado por la premisa de hacerlo danza contemporánea, incrustar todo este cuerpo en el espacio lleno de expresión y de vida. Volvemos a hacerlo una y otra vez, como loopeados, pero cada vez el texto pasa a ser una parte más de otros relatos que surgen de las afecciones corporales, otras sonoridades que dialogan constantemente con eso que se está produciendo.

Viernes: Llegamos con una propuesta de micropuesta. Entramos al espacio de entrenamiento y repasamos el texto y las premisas de trabajo.  Nos tomamos cinco minutos, tenemos la posibilidad de ponerle una música, vestuario, escenografía, invitar a otros actores a participar de mi propuesta, un breve montaje que funcionara como excusa para mostrar al grupo y seguir trabajando.

Mi MicroPuesta: A la hora de armar y unificar toda esa propuesta cruzaron mil ideas por mi cabeza. No pude elegir ninguna y opté por llegar con una bata y debajo calzones y una remera, descalzo, sin nada. Nada más que yo en el espacio frente a mis compañeros. Eso ya es demasiado, todo está implícito. Ingreso y esas ideas que había tenido antes de entrar fueron precursoras de un juego vocal. Comencé sin saber que estaba haciendo, y mientras iba sucediendo todo eso que me afectaba se hacía cuerpo y expresión. Mientras tanto  Vallina me instaba a trabajar zonas que pasaba por alto o no llegaba a reconocer, lugares que dentro de mi verificación había seleccionado como puntos a trabajar.

Pasamos todos y luego tuvimos una charla donde hicimos un cierre simbólico de las experiencias que vivimos.

Estoy sorprendido de lo fuerte e intenso que resulta para el cuerpo recibir/generar tanto conocimiento y compartir a fondo cada subjetividad en un grupo que se conoce un lunes y día tras día se vigoriza hasta que un viernes termina algo que recién está comenzando.

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Un texto para  “CREACIÓN AUTÓNOMA” - Seminario intensivo dictado por Julieta Vallina en el marco de Doce Veinticuatro. 

Registro Fotográfico:  Guadalupe Arriegue y Tasio Rossi

Publicado en En palabras

Mañana de feriado, me rodea un silencio vacío en la gran ciudad. Camino a La Fábrica con mi resfrío mal curado. Llego y me encuentro con un espacio frío, cuerpos ya entrando en calor. Mi cuerpo tiende a despertar y a percibirse en su totalidad o eso intento. Rápidamente la consigna consiste en percibir “mi atrás”, eso que hay antes de que haya algo, eso que ya está sucediendo antes de que empiece la acción propiamente dicha. El pasado y el presente se juntan y conviven, yo ya soy antes de hacer algo. Elijo mis omóplatos y mis codos como sostén para que sean los motores desde donde moverme.

Inmediatamente se me vienen imágenes dispersas y fragmentadas de eso que fui, que ya no soy ¿o si?.

Esperar, el tiempo de escuchar, percibo todo lo que hay antes de que haya algo: sonidos, mi respiración, cuerpos en movimiento, yo, imágenes y todo esas cosas suceden en mi de forma caótica .Con todo eso ahí moviéndose conmigo y moviéndome, estoy yo en mi presente inmediato. Todo sucede sin que yo pueda percibirlo de forma clara, pero que está ahí conmigo.

La percepción del tiempo real se confunde con la percepción de mi tiempo.

 Al otro día llego con la sensación en mi cuerpo de haber sentido mí atrás que en esos días fue toda mi columna vertebral. Siento contacto de la totalidad del cuerpo con el piso y con la del cuerpo de mi compañero. Distintas sensaciones, modos de estar, de durar. Calor, por momentos frío.

Escucho la música, me muevo sin pensar en nada, luego empiezo a ser consciente de las conexiones que hace mi cuerpo y sólo me limito a observarlas, a sistematizarlas. Me pierdo, suelto todo y vuelvo a dejar que mi cuerpo vaya sólo para volver a observarlo en otra temporalidad. Intento retenerlo que sea casi imperceptible a los demás, todo pasa en mi adentro, en mis huesos, articulaciones, en mi carne. Lo suelto y lo libero al espacio cuando ya no aguanto más.

Observo en un momento el espacio, me llama la atención un cuerpo que retiene sus movimientos, me acerco y trato de ponerme en sintonía con su temporalidad. Después de un rato miro y me es pregnante un compañero que se mueve en otra sintonía, cambio mi dirección, mi intención, todo, me muevo con él y después libero toda afectación que quedó en mi cuerpo sin percibir conscientemente lo que hacen los demás.

Último día, frío del piso que después se convierte en calor. Conexiones que hace mi cuerpo. Me muevo en el espacio y en cada porción tengo la sensación de ser otra. Me confundo, me siento entera y a la vez cansada y dolorida.

Finalmente empieza el juego, me divierte eso de intentar observar al otro y tomar algo de él y transformarlo en mi cuerpo. Cuando toman algo de mí, espero que el otro se canse para yo abandonar lo que estoy haciendo. Los miro y me río, me pongo a observar fugazmente la totalidad y me vuelvo a perder en ellos

Este texto fue realizado para el Seminario” El tiempo en el cuerpo " coordinado por Fabian Gandini, realizado la semana del 20 al 24 de Junio de 2016 en La Fábrica Escénica, en el marco de Convivencia Segunda y 12/24.

Registro Fotográfico:  Guadalupe Arriegue y Tasio Rossi

 

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Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224:¿Cuáles son las que cosas que te movilizan actualmente en tu práctica artística? 

Me moviliza la curiosidad , creo que el ejercicio de la curiosidad debería ser una práctica permanente en todo aquel que se expresa como artista. Me  movilizan las búsquedas  artísticas que asumen riesgos , que desplazan la norma . Los artistas que se bancan ser singulares , únicos . La incomodidad. Los cruces expresivos . La influencia de otros lenguajes expresivos en el campo de la actuación 

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224:¿Qué te interesa lograr en la escena?

Captar en la memoria el instante exacto en el que la actuación salta al vacío y se vuelve libre , superadora de uno mismo , para intentar repetirlo y volverlo a superar.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224:¿Qué hipótesis o premisa te gustaría probar en tu propuesta de seminario?

Me interesa reflexionar acerca de la búsqueda de la singularidad expresiva como actores , en un medio donde los estereotipos y las formulas probadas imperan , creo que apuntalar el instrumento propio y la creencia en nuestros intereses creativos es vital para construirnos como artistas.El Seminario se propone como un espacio breve pero intenso donde darnos un tiempo para reencontrarnos con nuestro instrumento , valorar su poética e investigar nuevas posibilidades expresivas que lo expandan .

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224:¿A quienes esta dirigiendo el trabajo?

Fundamentalmente a actores y estudiantes de teatro que estén lidiando con el problema de la práctica actoral y la inserción laboral . Pero no es excluyente , creo que es un espacio creativo , lúdico y de reflexión de la práctica artística. 

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224:¿Algo que quieras agregar?  

Quisiera valorar la propuesta de los creadores de 12 / 24 , porque creo que es muy importante en tiempos  hostiles  agruparnos como hacedores culturales y generar propuestas nuevas y de resistencia . Creo que multiplicar y unir voces , abrir espacios nuevos donde reflexionar juntos e intercambiar miradas es los que nos mantendrá a flote y nos volverá fuertes . Celebro la potencia de la propuesta y los invito a sumarse . Estoy muy orgullosa de participar. 

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Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Cuáles son las que cosas que te movilizan actualmente en tu práctica artística?  

Me moviliza profunda y personalmente la relación entre biografía y memoria del cuerpo, no escindido del contexto que a su vez está dentro de procesos históricos más amplios y dinámicos. Hay una relación dialogica que me interesa indagar, no naturalizar las narrativas que se imponen en lo macro e incluso en lo micro, e insistir en encontrar un lenguaje singular, con lógicas-ilógicas propias, en pos de una experiencia estética lo más cerca a la honestidad y la presencia.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué te interesa lograr en la escena?

La respondo en la anterior, es lo mismo.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué hipótesis o premisa te gustaría probar en tu propuesta de seminario?

Este taller es parte de un espacio que vengo generando hace unos años que se llama FUERA DEL TIEMPO, en este intensivo, como parte de ello, pretendo combinar prácticas perceptivas, apelando a la memoria del cuerpo y la deconstrucción de imagen/es, todo para entrenar la mirada singular que arribe a posibles caminos de búsqueda de cada uno.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿A quienes estas dirigiendo el trabajo?

A toda persona interesada en prácticas artísticas con un fuerte deseo de búsqueda de lenguaje, dispuesta a poner en juego sus pensamientos, obsesiones, memorias y emociones en pos de su mirada singular. 

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Algo que quieras agregar?  

 

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Poética gestual en la actividad de un cuerpo que piensa. Natalia Tencer

Mi primer objetivo es dar vueltas como un taladro, horizontal, suspendida en el aire sin detenerme. Lo intento de diferente maneras. Lo intento de verdad. Pienso todo lo que podría hacer para que eso suceda y lo hago. No logro mi objetivo. Me doy por vencida. 

Imaginar un movimiento imposible.  Hacer todo lo que se pueda por lograr ese movimiento, hasta que se agoten todas las posibilidades.  

Mi siguiente desafío, pararme con la cabeza y saltar alto hasta tomarme con los pies del fierro que atraviesa el techo.  Vuelvo a intentarlo todo, cuando creo que me voy a quebrar el cuello lo intento de otra forma y cuando ya no quedan formas, cambia la propuesta. 

Observamos a otros y nos dejamos observar e imaginamos el futuro de los movimientos imposibles ajenos.  Pero no son futuros ajenos. Ya son nuestros propios futuros imposibles. Bailamos esos futuros.

Hoy descubrí claraboyas sucias que me ocultaban el cielo de otra década. Recorro el espacio y lo observo en forma global.  Algo me llama la atención y me acerco. Lo recorto lo mas que puedo. Me alimento de lo que veo. Me pregunto “¿que es?” Labios rojos en medio de crema del cielo. Cuando la crema del cielo se acaba y esos labios ya no me dicen nada, salgo de nuevo al espacio y vuelvo a buscar otra cosa que me alimente. Adentro del aparatito, una ciudad intergaláctica. La recorro, esta vacía, inhabitada, me alejo y me acerco hasta que ya conozco todos sus rincones y todos sus ángulos.  Ahora otros cuentan sus visiones, un tapado de piel en el techo, un templo sagrado, el mesías, ya no me acuerdo mucho. Volvemos por tercera vez a buscar algo que nos atraiga y esta vez dejamos que lo que observamos nos mueva. Bailo en un mar de tempera de varios colores, me recuerda un dibujo que hice en el jardín de infantes. Me pierdo en un hueco en la pared donde alguna vez hubo un enchufe, es un túnel hacia otra dimensión, ondulo a través de él. Hoy yo descubrí las claraboyas y todos re-descubrimos un espacio, que ya venimos transitando. 

Que pasa si lo mismo hacemos con el movimiento? Nos movemos globalmente hasta que un movimiento se recorta.  Y lo observamos, lo repetimos y nos preguntamos  “¿Que soy?”.  En algún momento salimos del espacio y desde afuera miramos el movimiento de otro, ya no nos preguntamos “que soy” sino “que es ese otro”,  finalmente nos encontramos retroalimentandonos entre todos con movimientos y preguntas.

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Me acerco a ella con la intensión de darle un beso pero al llegar le meto las manos en los bolsillos y se los saco hacia afuera.  Ahora ella viene a patotearme pero al acercarse a mi me susurra al oído “Hola”. Nos proponen un movimiento y lo continuamos no con la primer idea que se nos aparece sino con la segunda o  la tercera. Hay una pequeña danza en ese tironeo, entre lo que quiero hacer  y lo que finalmente hago. El pensamiento que no se traduce en el cuerpo se escapa en un gesto.  El tiempo que transcurre entre una primer idea y la siguiente esta lleno de movimientos.  A lo mejor, al final, seguimos siendo los mismos y nos seguimos repitiendo en movimientos y futuros posibles . Pero ahora en ese instante de incertidumbre algo nuevo surge. 

Hoy es un día incomodo. Algunos se animan a decir que no están disfrutando tanto y hasta que la están pasando un poco mal. 

Repetir un movimiento hasta que se vuelva conocido y entendible. Entonces soltarlo, liberarlo del pensamiento y que el movimiento se piense a si mismo. El cuerpo nunca para, el cuerpo sigue en movimiento pero el movimiento parece ajeno. Aunque es propio. Pero eso es incomodo. Soltar lo conocido, lo previsible, lo que nuestro pensamiento puede abarcar. Dejar de conocer nos lanza al disconfort. Lo desconocido, lo incontrolable, lo imprevisible, no se disfruta tanto. Hasta que nuevamente se conoce, se controla y se prevé.

En cuanto empiezo a prever,  alguien se me acerca y me ordena “solta” y la incomodidad regresa. El futuro incierto me obliga a quedarme en el presente y esperar. No hay nada mas que hacer, esperar y escuchar el resonar de la pregunta “¿que soy?”

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Ola polar, mañana helada. Sebastián deambula con el torso desnudo en la interseccion de Belgrano y Venezuela. Vocifera que es una diva de Holliwood y que nadie le da trabajo. Una ocupación imposible pero quizás una manifestación posible en nuestro tiempos. Manifestación extrema eso si.  Posible pero imprevisible. Pienso que un solo manifestante podría llamar mas la atención que una marcha multidudinaria. Mas con el torso desnudo durante una ola polar.

Observo a Lalo repartir sobres de edulcorantes  en la puerta de un Farmacity. Acaba de robarlos del Starbuck  que está enfrente.  Los reparte como si fueran  volantes. Tiene un edulcorante en la frente sostenido por la gorra. Algunas personas le preguntan si está haciendo publicidad. Podría ser. Es posible que este promocionando una nueva marca de edulcorantes. Pero algo no cierra. Imprevisiblemente sus movimientos son muy lentos  e imprevisiblemente lleva un edulcorante en la frente. 

Estoy parada en la esquina de Belgrano y Perú, espero que cambie el semáforo para cruzar. El semaforo cambia pero sigo parada. Solo observo  a la gente que cruza, que va y que viene. Una chica duda en cruzar al ver que yo no lo hago. Finalmente se lanza a la avenida pero con algo de temor.  Quizás haya algún peligro que  no este  previendo y yo si. Podría ser posible que el semáforo contrario no estuviese andando. Podría ser,  pero no es. Y cruza y se da vuelta para volver a mirarme. Cuando el semáforo se pone nuevamente en rojo me voy. 

Soltar en la calle. Fuera de la seguridad de la sala. Redescubrir  ahora un espacio bien diferente que transitamos mil veces. Habitado por movimientos conocidos, controlados, pre-vistos, pre-visibles. Un espacio  hostil pero coherente. La tensión entre lo posible y lo imposible. El gesto que explota, aveces,  de lo imperceptible. Un cambio simple puede quebrar el confort. El edulcorante en la frente. Soplar repetidamente en una esquina. Parar un colectivo y despedir a los pasajeros.  Todo esto amenaza la seguridad del entendimiento y provoca que algún vecino llame a la policía. Pero basta con decir que estamos haciendo “un curso de teatro”, y que todo es parte de un trabajo para que lo desconocido se reconozca, se entienda, se acomode. Para que vecinos, transeúntes y policías vuelvan a “disfrutar” de la comodidad de lo esperado. El alivio se siente en el aire, todo vuelve casi a la normalidad y un cartonero me elogia al pasar “muy linda su danza”.

Este texto fue realizado para el Seminario "Poética gestual en la actividad de un cuerpo que piensa" coordinado por  Natalia Tencer, realizado la semana del 6 al 10 de Junio de 2016 en La Fábrica Escénica, en el marco de Convivencia  Segunda y 12/24.

Registro Fotográfico:  Guadalupe Arriegue y Tasio Rossi

 

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Entrevistas a artistas-coordinadores de Programa de Entrenamiento Escénico "DOCEVEINTICUATRO" a través de Con-vivencia 12/24 -Segunda.

Entrevista a Maruja Bustamante.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Cuáles son las que cosas que te movilizan actualmente en tu práctica artística? 

Maruja Bustamante: Me moviliza observar. Pienso que observar mi alrededor hoy e intentar ver que puedo aportar a los tiempos es lo mejor que puedo hacer. Pienso que las crisis son buenos momentos para reposar y volantear. Me moviliza todo lo nuevo que puede aparecer.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué te interesa lograr en la escena?

Maruja Bustamante: Me interesa conmover. Arriesgar. Dialogar. 

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué hipótesis o premisa te gustaría probar en tu propuesta de seminario?

Maruja Bustamante: Me gustaría pensar la mirada. Creo que la forma de apretar la imaginación y la creatividad es buscar donde parece que ya no queda nada que encontrar. Observamos o pasamos de largo? Que paso con el punto de vista? 
Por otro lado me interesó lo de compartir y dialogar dentro de un festival de formación. Que tiene como premisa el acumulamiento y la inmediatez. Que podemos captar en pocos encuentros? Cuanto nos puede impactar?

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿A quienes estas dirigiendo el trabajo?

Maruja Bustamante: A actores y actrices autogestivas, intérpretes, performers, escritoras y escritores. No se si lo restringiría ahora que lo pienso

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Algo que quieras agregar?   

Maruja Bustamante: Me gusta el encuentro y las individualidades. Prefiero el diálogo tranquilo no la confrontación. :)

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